martes, 21 de diciembre de 2010

Felicidades decembrinas. Bienvenido 2011


La época es propicia para externar buenos deseos y mejores propósitos.
¡Que este ciclo por iniciar sea tiempo de armonía y felicidad!

sábado, 4 de diciembre de 2010

Orígenes del Urbanismo Moderno. Leonardo Benevolo


Notas y comentarios al libro:
Orígenes del Urbanismo Moderno
DE LEONARDO BENEVOLO
por FERNANDO N. WINFIELD REYES.

Para Benevolo, el urbanismo moderno no nace a la par que las primeras ciudades industriales sino que surge como una reacción más tardía que intenta corregir los desequilibrios causados por las profundas transformaciones del periodo de la industrialización. Señala que incluso en el tiempo presente, los conocimientos urbanísticos se aplican con un retraso en relación a los fenómenos que busca controlar. En este sentido, considera importante realizar una revisión histórica a las primeras experiencias urbanísticas que se aplicaron a los problemas de la ciudad industrial.

Dice Benevolo que dichas experiencias acometidas por los primeros reformadores de la ciudad industrial estuvieron inspiradas desde un doble punto de vista, tanto técnico como moralista, buscando corregir los desequilibrios sociales y económicos producidos en el primer periodo de la ciudad industrial, mismo que ubica entre 1815 y 1848, a pesar de reconocer que el proceso de industrialización y transformación de la ciudad por ésta se da mucho antes desde mediados del siglo XVIII; sin embargo, los primeros intentos por ordenar la ciudad de dicho periodo se ubican entre las fechas antes referidas.

Para los distintos intentos por corregir los problemas de la ciudad industrial pueden establecerse dos categorías: la de los utopistas, que buscaron regenerar a la ciudad industrial comenzando desde el principio a partir de la creación de formas urbanas y de convivencia dictadas por la teoría, pero careciendo de una actitud de vinculación de éstas con su ambiente y sin una visión global de los problemas urbanos; y por otra parte, la de los especialistas y técnicos que dan origen a la legislación urbanística a partir de la implantación de regulaciones de carácter sanitario, principalmente como consecuencia de las constantes epidemias y la insalubridad de los barrios obreros.

Dice Benevolo que la gran mayoría de estas iniciativas coinciden con un planteamiento ideológico de transfondo que habría de encontrar enormes coincidencias con los principios del socialismo moderno, y que más tarde el año de 1848 puede señalarse como una fecha de ruptura, ya que a partir de entonces se pierde la conexión entre política y disciplina urbanística que había caracterizado a periodos precedentes de la ciudad industrial en Occidente. A partir de entonces, el urbanismo adoptará el aspecto de una técnica al servicio del poder constituído dentro del ámbito de una nueva ideología conservadora. Siendo ésta la tesis central del libro, Benevolo propone para la época actual la necesidad de que la cultura urbanística retome el contacto con “las fuerzas políticas que tienden a una similar transformación general de la sociedad” (9).

Resulta de interés la definición del urbanismo aportada por Benevolo a partir de la convicción del vínculo necesario entre urbanismo y política al afirmar que:

el urbanismo constituye una parte de la política, necesario para concretar todos los programas operativos [...] Para mejorar la distribución de la actividad humana en el territorio es preciso mejorar las relaciones económicas y sociales de las cuales depende dicha actividad; por lo demás, no basta con mejorar las relaciones económicas y sociales para que las espaciales queden automáticamente corregidas, pero la modificación de las relaciones espaciales es uno de los modos, inseparable de los demás, para lograr el equilibrio general que es el fin de la acción política 10).

En la formación de la ciudad industrial a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, el aumento de población constituye la primera transformación decisiva como resultado de los cambios creados por la producción en la organización del trabajo y las técnicas innovadoras. A la vez que aumenta, al población cambia también su distribución en el territorio como resultado de las transformaciones económicas. Los cambios en la producción generan el desarrollo de un nuevo sistema económico que se basa en la concentración del capital en la ciudades, primero en Inglaterra y posteriormente en otros países.

Una de las primeras transformaciones es introducida por la aplicación de la máquina de vapor a la producción de hilados y tejidos a partir de 1769; la antigua organización dispersa de las fábricas se concentra desde entonces en grandes fábricas localizadas en el curso de los ríos y más tarde próximas a las minas de carbón, en virtud de utilizar estos recursos como fuerza motriz. Los progresos técnicos hacen que en menos de treinta años se genere un incremento importante en la producción industrial. Dice Benevolo que en Inglaterra

el desarrollo de las industrias y su concentración en grandes talleres atrajeron a numerosas familias, de los distritos agrícolas del sur a los mineros del norte y centro, y las trasladaron de las aisladas vi-viendas en el campo, a los compactos barrios construidos en las proximidades de las fábricas; así nacieron, de pronto, nuevas ciudades, y muchas de las antiguas crecieron de forma desmesurada (19-20).

Las ciudades industriales ofrecieron a los empresarios contar con mano de obra siempre en reserva y sustituíble, mientras que los trabajadores, no obstante ser explotados en largas jornadas de trabajo, encontraron en las ciudades una variedad más amplia de elecciones y la posibilidad de integrarse en función a intereses comunes. Por otra parte, las exigencias de la actividad de producción y de comercio obligaron a la renovación y ampliación de las redes de comunicación y de nuevos y más eficientes medios de transporte. En función a las redes de transporte y al movimiento comercial en expansión, las ciudades fueron adquiriendo una mayor importancia al concentrar los centros de decisión de la economía. El conjunto de estas transformaciones modificó no sólo al distribución territorial de la población, sino también sus modos de vida, la utilización del suelo y la imagen del paisaje.

El pensamiento liberal de la época tuvo una enorme influencia sobre la política y el gobierno, al fundar una corriente de opinión que contribuyó al debilitamiento de la iniciativa autoritaria de la ciudad, al abolir las antiguas restricciones legales urbanas, desacreditando y debilitando los métodos de control urbanístico de épocas precedentes. A tal respecto:

Las sistematizaciones urbanísticas barrocas, y sobre todo algunas composiciones áulicas de la primera mitad del siglo XVII, anticipan en ocasiones, de modo sugestivo, la dimensión espacial de la ciudad moderna [...] pero se mantienen totalmente ajenas a la dimensión temporal que a partir de entonces condiciona de manera tan decidida el nuevo ambiente urbano (26-7).

El contraste con la ciudad antigua es evidente. Mientras la primera permanecía casi sin modificaciones en prolongados periodos de tiempo, susceptible de recibir una forma arquitectónica definida que previese los posibles crecimientos a futuro, lo que caracteriza a la naciente ciudad industrial es la creciente velocidad de sus transformaciones. Por lo tanto y a partir de mediados del siglo XVIII, no deja de ser una paradoja el hecho de que:

mientras la arquitectura llega por su cuenta a la máxima sutileza en la proyección de ambientes mo-numentales y en su armonización con el paisaje urbano o natural disminuye la coherencia ejecutiva y la capacidad de incidir de forma perdurable, con iguales medios, en la trama de la ciudad (34).

La creciente inmigración a las ciudades lleva a multiplicar las posibilidades de alojamiento en los espacios disponibles de los barrios antiguos; sin embargo, cuando éstos son insuficientes, se crean extensos barrios en la periferia de la ciudad. El alojamiento en ambos casos variaba escasamente dentro de límites muy estrechos y un rasgo común fueron las condiciones de hacinamiento e insalubridad predominantes. La imagen de la ciudad del primer periodo industrial puede ser caracterizada por la siguiente descripción de la ciudad de Manchester aportada por Federico Engels en La situación de la clase obrera (65-68):

...colosales edificios de seis a siete pisos, que con sus altas y finas chimeneas dominan los bajos cot-tages obreros.

En paralelo a estas transformaciones de orden material, tecnológico, económico y social, se da una cada vez mayor conciencia y denuncia de los problemas de la ciudad industrial, generándose cambios en la noción de la pobreza, reconocida entonces como un mal social que puede y debe ser evitado con los medios disponibles. Esta reacción será el motor principal de los distintos intentos de reformar la ciudad industrial.

Para Benevolo lo que define la ideología de la forma urbana y el espíritu del urbanismo moderno puede entenderse así:

El urbanismo moderno no es sólo un intento de representar en forma visual esas alternativas, tradu-ciendo sus instancias en organización de los espacios, sino que además se ubica de manera concreta como uno de los factores que colaboran en la construcción de una comunidad democrática. Así pierde la aparente posición de alejamiento respecto de los conflictos sociales [...] Se presenta, con mayor humildad, como una de las técnicas necesarias para definir dicho equilibrio; no apunta ya hacia una forma perfecta que es preciso realizar de una sola vez, sino hacia una serie de modificaciones parciales, hacia un razonable compromiso entre las fuerzas en juego, que debe renovarse continuamente según su movimiento recíproco (55).

El periodo comprendido entre los años 1815 a 1848 constituye, en opinión de Benevolo, la época de las grandes esperanzas en el urbanismo que se propone transformar las desigualdades sociales, en la que con facilidad se vinculan argumentos técnicos con argumentos de índole ideológica, y también ee caracterizada por el surgimiento del doble carácter, científico y moralista, del urbanismo moderno. Dentro de este marco general se insertan dos líneas de acción que buscan resolver los problemas reconocidos en la ciudad indus-trial: la de las utopías de la primera mitad del siglo XIX y de los intentos para llevarlas a la práctica caracterizadas por Owen, Saint-Simon, Fourier y Cabet, y la de las experiencias puestas en marcha desde el campo sanitario para corregir los problemas urbanos a partir de las exigencias propias del desarrollo industrial.

Entre las utopías de la primera mitad del siglo XIX se señalan las siguientes:

Owen y el movimiento coperativista inglés. La tesis central de Robert Owen (1771-1858) advierte que son las condiciones del ambiente las que determinan la suerte de los individuos; es por eso que es necesario reconstruir el ambiente al servicio del hombre, antes que pensar en algún otro tipo de beneficio. Así, introduce una serie de beneficios en las condiciones de trabajo y la construcción de viviendas para los obreros, y llega a postular la universalidad de su sistema siempre y cuando funcione en hábitats pequeños, aunque reconoce la importancia de comenzar a aplicarlo en algún lugar. Sus ideas coinciden con el nacimiento del socialismo moderno, intentando favorecer más a la mano de obra de las clases obreras, que a la fuerza mecánica. El modelo de comunidad propuesto por Owen consiste en un cuadrado 1000 a 1200 acres en el que se ubican distintas edificaciones con capacidad para unas 1200 personas; más allá de los jardines propuestos, se emplazarían las industrias y fábricas.

Tres de los lados del perímetro están destinados a las viviendas, sobre todo para las personas casa-das, compuestas cada una de cuatro casas. El cuarto lado está reservado para los niños que superan el número de dos por familia o que tengan más de tres años [...] En el centro de otros lados hay viviendas para el superintendente general, el sacerdote, el maestro [...] Fuera y detrás de las casas, en derredor, jardines circundados por caminos (67).

Para Owen la desocupación es consecuencia de una mala distribución de los capitales en la sociedad y aplica el aumento en el salario de los trabajadores para hacerlos consumidores de los bienes y no sólo instrumentos de su producción. La puesta en práctica de estas ideas lleva a Owen a la fundación de su modelo en un te-rreno de 30,000 acres en Indiana, al que se nombra New Harmony. De regreso en Inglaterra en 1832, funda el National Equitable Labour Exchange, un movimiento que buscaba provocar mejoras en las condiciones laborales de los obreros y reformar la economía británica. En este sentido, puede considerarse a Owen como uno de los precursores del sindicalismo. A ello siguió la fundación de una comunidad en Queenswood, Hampshire. Si bien es cierto que sus ideales económicos para la clase obrera habían de concretarse años más tarde con la incorporación del cooperativismo en la ley inglesa, los aspectos urbanísticos que él consideró inseparables de la reforma social no fueron realizados. Continuadores de sus planes urbanísticos fueron J. Morgan, quien habría de influir posteriormente en J.S. Buckingham, diseñador de la ciudad de Victoria.

La escuela saint-simoniana. Las consecuencias de la industrialización comienzan a tener fuertes repercusio-nes en Francia de manera más tardía que en Inglaterra y hacia 1830. Saint-Simon propone que los nuevos industriales ocupen las posiciones de mando y desalojen a las clases dirigentes. Sus seguidores, imbuídos de un gran espíritu cívico, llegan a tener una gran influencia política en el gobierno francés y pueden considerarse defensores de una cultura de las actuaciones en gran escala con un énfasis moralista sobre la sociedad, en las llamadas obras públicas.

La influencia de Charles Fourier en Europa y América. Su propuesta se basa en la convicción de que se puede lograr una sociedad más justa a partir de la unión de esfuerzos en ocho periodos graduales hasta llegar a la armonía universal. La ciudad del sexto periodo es organizada a partir de tres zonas: una zona central que contiene los principales edificios públicos, una segunda zona que aloja a los suburbios y otras edifi-caciones importantes, mientras que la última da cabida a grandes avenidas y a la periferia. Cada casa está dotada de espacios libres equivalentes por lo menos a la superficie de construcción en la primera zona, ampliándose la proporción para la segunda al doble y tres veces más para la última zona de la ciudad. Algu-nos principios de estética urbanística son agregados a la planeación de la ciudad, por ejemplo, se excluye la traza ortogonal para el diseño de los caminos y se pone un énfasis en el disfrute del paisaje creado, en el que tendrían como fondo el paisaje campestre, o algún monumento de arquitectura. Se propone evitar la construcción de casas pequeñas y precisa la necesidad de habitaciones colectivas a mayor escala que favorezcan la concentración de servicios y las relaciones comunes. Para el séptimo periodo, se agregará a la ciudad indiferenciada un dispositivo unitario al que se llamó Falansterio, requiriendo un área de una legua cuadrada para 1500 a 1600 personas. La Falange se constituye en el intento de remediar el desorden urbano de las nacientes ciudades industriales francesas y puede verse como una interiorización del espacio público, ya que todas las partes de este gran edificio urbano se unen mediante calles-galería sin que existan calles abiertas a la intemperie. En los años siguientes, estas propuestas tendrían una influencia importante en la construcción de comunidades socialistas en Francia y los Estados Unidos, como el caso de Brook Farm y Sylvania.

El Familisterio de Godin. Jean Baptiste Godin decidió llevar a cabo el Falanterio de Fourier con algunas modificaciones en 1859. El Familisterio de Godin organiza los edificios en bloques cerrados agrupados en torno a patios interiores a cubierto. En 1880 estableció una cooperativa para que los propios obreros administraran la fábrica y el Familisterio y se afirma que éste estuvo en funcionamiento hasta 1939; la comunidad llegó a tener cerca de cuatrocientas familias y es sin duda la realización más importante entre todos los intentos teóricos del socialismo.

La tradición igualitaria y Cabet. Entre 1830 y 1848 es recurrente el recuerdo de la Revolución de 1789 en Francia. Etienne Cabet participó en la revolución de 1830 y posteriormente fue exiliado a Inglaterra, donde conoce a Owen. Sus ideas son plasmadas en una novela utópica en la que describe un país imaginario, Icaria, a la que representa como una ciudad trazada en un orden reticular perfecto e integrada mediante dos anillos concéntricos o bulevares. De vuelta en Francia, inicia su programa político de comunismo integral y convence a un grupo de familias a que emprendan hacia Norteamérica para la fundación de sus proyectos. Después de una serie de fracasos, en 1849 los “icarianos” reconstruyen sobre las ruinas de un asentamiento mormón la fundación de Nauvoo. Más tarde, muerto Cabet, en 1875 la mayoría se traslada a Iowa y fundan Icaria, pero las disensiones internas producen la creación de un segundo asentamiento al que llaman Nueva Icaria, en un afán de reconstruir el ambiente propuesto por Cabet.

Cabe señalar que tanto el Falansterio de Fourier como el Familisterio de Godin son algo así como peque-ñas ciudades a cubierto, y esta ciudad a escala pequeña es resuelta como un gran edificio. Benevolo conside-ra que estas propuestas anticipan con mucho los proyectos desarrollados posteriormente en el siglo XX como la unidad de habitación de Le Corbusier, o la propuesta urbana de Broadacre City de Wright con un uso de la densidad similar al indicado por Owen o el Falansterio de Fourier.

Debe entenderse que estas primeras aspiraciones utópicas de las clases trabajadoras aspiraron a la comple-ta transformación de la sociedad, con ciertos contenidos críticos que atacaban las bases de la sociedad exis-tente, proclamando la armonía social al mismo tiempo que perfilando el antagonismo de las clases sociales. Por tanto:

Las soluciones ofrecidas al problema de la ciudad moderna son abstractas y esquemáticas, pues carecen de una valoración realista de los vínculos existentes entre los programas urbanísticos y el desarrollo general de las relaciones económicas y sociales, por lo que facilitan la ilusión de que el ordenamiento urbanístico y el ordenamiento social se identifican entre sí, y de que el segundo puede ser construido con los ritmos y los métodos del primero (113).

La investigación teórica de los reformadores socialistas será utilizada por Howard en las garden cities y por los diseñadores alemanes en las Siedlungen de la primera posguerra, empobreciendo el concepto de la ciudad ideal hasta hacer de ella un elemento subalterno de la metrópolis moderna: el barrio satélite más o menos independiente. Pero los programas y las iniciativas nacidos antes de 1848 siguen existiendo en nuestra cultura para indicar un nivel mucho más ambicioso, a saber, la organización de todo el paisaje urbano y rural sobre la base de nuevas relaciones económicas y sociales
(114-5).

Ante la ineficacia de las administraciones parroquiales en Inglaterra a finales del siglo XVIII para proveer de servicios a la creciente población, gran parte de las infraestructuras urbanas y territoriales tales como caminos, puentes, canales o puertos fueron realizadas por la iniciativa privada. Se da un cambio en el papel del Estado, que limita su intervención a la supervisión mediante las autorizaciones y patentes. La invención del ferrocarril transforma no sólo el paisaje inglés a partir de 1825, sino que inaugura el primer transporte público conectando Stockton y Darlington, y posteriormente Manchester y Birmingham, extendiendóse este fenómeno después a Francia. La rapidez con que se fueron dando las transformaciones urbanas y territoriales hizo que en buena medida la legislación tuviese un carácter parcial, impidiendo una vinculación entre los distintos sectores. El crecimiento de los nuevos barrios urbanos, caracterizados por el apiñamiento y el desorden en las periferias conllevó una serie de problemas técnicos y sanitarios, y es particularmente a partir de éstos últimos como se advierte la necesidad de una legislación sanitaria que viene a ser el precedente directo de las moderna legislación urbanística. A partir de 1832 comienzan a tomarse los primeros pasos para la aplicación de una legislación sanitaria asociada “de forma inseparable con el entorno constructivo, y con sus recientes transformaciones” (123). Diez años más tarde, se realizó el primer informe completo haciendo referencia a las condiciones higiénicas de la clase trabajadora. Elaborado por médicos al servicio de la Corona Británica, este informe arrojó las siguientes conclusiones: necesidad de establecer los requisitos mínimos para las viviendas, obligatoriedad de los servicios sanitarios, obligar a los propietarios a ventilar y limpiar los inmuebles de forma adecuada, prohibiéndose destinar locales subterráneos como viviendas, así como la creación de fondos públicos que permitieran la inclusión de parques públicos en aquellos sitios que carecieran de ellos. Posteriormente, la legislación habría de desarrollarse con mayor amplitud en las llamadas Public Health Acts. En Francia las primeras reformas en el terreno de la sanidad urbana se dan hacia 1840 por parte de grupos preocupados por el mejoramiento de los barrios obreros que consideran de interés público. Sin embargo, hay que señalar que:

Las estipulaciones de los primeros reglamentos en materia de altura, separación, etc., interpretadas al pie de la letra por los constructores, a fin de obtener la máxima densidad permitida, tornaron uniforme y obsesiva la edificación de las nuevas periferias (137).

Si bien es cierto que se reconoció que el respeto a la propiedad privada era la base del orden social, se norma como superior el interés público frente al privado. A este respecto, las expropiaciones y la promulgación de reglamentos, leyes y disposiciones públicas de carácter sanitario responden a epidemias ocurridas sobre grandes sectores de la población. De manera especial, la ley de expropiaciones de 1841 serviría, años más tarde, como justificación legal a las profundas transformaciones realizadas en la forma de la ciudad de París por Hausmann bajo el propósito del mejoramiento de las condiciones de los barrios habitacionales.

Benévolo señala que el año de 1848 es un punto decisivo para la historia política y social de la cultura euro-pea y el urbanismo moderno, pues hasta antes de esta fecha, el urbanismo había sido entendido como una técnica al servicio de la colectividad, estrechamente ligada a la política. La clase obrera toma conciencia de su situación y ve las posibilidades de mejorarla; el desencadenamiento de los acontecimientos de 1848 ha-brán de revelar las hondas diferencias entre las distintas clases sociales, la realidad de la lucha de clases y el enfrentamiento radical entre la ideología burguesa y el socialismo los teóricos del socialismo apuntan la necesidad de una planificación económica y urbanística frente al vacío ideológico de los grupos en el poder. El Manifiesto Comunista de Marx y Engels publicado un mes antes de los acontecimientos de 1848 en Francia habría de servir de base al debate ideológico en los años siguientes hasta la integración de la Primera Internacional en 1864, dándose además una crítica hacia las experiencias del socialismo utópico.

Hacia 1873 es evidente una separación entre los intentos reformistas de la izquierda política europea y el urbanismo como promotor de los ideales de una sociedad igualitaria y justa. Como resultado de dicha separación, el urbanismo pierde su sustrato ideológico y se ve reducido a un cuerpo de aspectos técnicos cuyo espíritu comienza a ser reflejo de las grandes intervenciones en París (Hausmann), el trazado del Ring de Viena, las ampliaciones en Barcelona y Florencia y las transformaciones a la red del transporte metropolitano en Londres. En su conjunto se las define como “la obra de una nueva clase de diseñadores y de funcionarios, científicos, competentes y satisfechos con sus responsabilidades parciales” (146), cayendo dentro del ámbito del neoconservadurismo europeo. Los grupos en el poder de Francia, Inglaterra, Alemania, “advierten muy pronto la importancia que puede tener una política orgánica de trabajos públicos para la estabilidad política de sus respectivos países. Las reformas parciales, inclusive las elaboradas por la oposi-ción de izquierda, pueden ser promovidas para evitar una presión demasiado fuerte sobre las instituciones que es preciso conservar” (147).

Se suscitan nuevas relaciones sociales derivadas de la industria, en algunos casos, se ve que el mejora-miento de las condiciones de vivienda de los trabajadores es en el interés de la producción y de arraigar a la mano de obra requerida. A partir de 1846, por ejemplo, los Richardson inician la construcción de un asentamiento para operarios en Bessbrook, Irlanda. Algunas experiencias importantes en el planeamiento de los asentamientos asociados a la producción industrial hacen pensar en una vuelta a la idealización de la ciudad, basada en un plano como modelo de orden en contraposición a la ireegularidad de los conglomerados urbanos existentes por ejemplo, el plan para la ciudad de Victoria de John S. Buckingham que es esbozado así:

Los principales objetivos han sido los de unir el máximo grado de orden, espaciosidad e higiene, en la máxima abundancia de aire y luz, y en el más perfecto sistema cloacal, con el comfort y la conve-niencia de todas las clases; [...] la fácil accesibilidad a todos los rincones de la ciudad [...] con una disposición de los edificios públicos que los haga accesibles con facilidad desde todos los barrios, rodeados de vastos espacios, de numerosas avenues de entrada y salida (170).

Al haber aceptado aspectos basados en la geometría y el buen funcionamiento, el urbanismo de la época deja de lado los planteamientos políticos, y que los planteamientos teóricos socialistas son reasimilados con una apariencia utilitaria para el conservadurismo de mediados del siglo XIX: las obras de Hausmann, recibiendo todo el apoyo del rey de Francia, son presentadas como actos técnicos derivados de ciertas necesidades objetivas y evitando toda explicación de las motivaciones políticas. Hausmann es el prototipo del urbanista-técnico especializado, disponible para la nueva clase dirigente, que evita toda confrontación o explicación ideológica.

Finalmente, Benevolo reitera la idea central del libro de que, a partir de las experiencias urbanísticas des-arrolladas desde distintos fundamentos teoríco-prácticos (utopistas, funcionalistas, basados en la legislación imperante), resulta necesario volver a establecer con claridad el vínculo que existe entre el urbanismo como técnica y la política, y concluye que:

Así como las proposiciones técnicas de los utopistas pudieron ser separadas de las innovaciones so-ciales y utilizadas por el reformismo paternalista para conservar precisamente el ordenamiento social amenazado por la revolución, así las iniciativas promovidas por las fuerzas conservadoras, una vez traducidas en realidad, pudieron ser desarrolladas en un sentido contrario a la motivación política inicial, y transformadas luego en armas para derribar el sistema de la conservación [...] Así, las cités ouvrières napoleónicas, las aldeas modelo inglesas y las colonias de los Krupp son los primeros eslabones de una cadena de experiencias que conducirá a la cité industrielle de Garnier, a los barrios de Berlage [...] En este punto los hechos exigirán una nueva confrontación entre los programas urbanísticos y los políticos [...] Tal es la tarea ante la cual nos encontramos hoy (189).

BIBLIOGRAFÍABenevolo, Leonardo
1992
Orígenes del urbanismo moderno
Traducción de Floreal Mazia
Celeste Ediciones
Madrid

viernes, 19 de noviembre de 2010

Paisajes urbanos.




La representación de la ciudad siempre lleva implícita la mirada del observador. Con diferentes lenguajes y en distintas épocas, el hombre se ha empeñado en plasmar gráficamente lo que la ciudad le significa, lo que comprende de ella.

Dejo aquí tres magníficos ejemplos de la capacidad humana para sintetizar el complejo urbano, todos ellos formantes parte de la colección de la National Gallery of Art, en Washington, D.C.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Utopías


TOMÁS MORO (1480-1535)
“La sociedad política que construye idealmente Tomás Moro, en las páginas de su Utopía, tiene alguna similitud con el pensamiento político de Platón. Ambos suponen una estructura comunista, esto es, que signifique la desparición de la propiedad privada. Pero con notables diferencias; en Platón ese comunismo sólo debe existir respecto de la clase de los guardianes, para que toda su atención se encuentre concentrada en las tareas propias del gobierno. En cambio Moro, propone que el comunismo, o sea la desaparición de la propiedad privada, abarque a la sociedad por entero y al igual que los marxistas, de los que es precursor, deriva su ataque a la propiedad privada y propone la supresión de la misma, para sustituirla por la colectiva, por las mismas razones que habría de expresar el socialismo marxista: por las desigualdades y explotación a que da lugar la desigualdad en el reparto de los bienes. Mas avanzado que el de los marxistas, el comunismo de Moro es integral, abarca todos los bienes de producción y de consumo.”
PORRÚA PEREZ, FRANCISCO
TEORÍA DEL ESTADO
MÉXICO. PORRÚA, 1954.
p.101

TOMÁS CAMPANELLA (1568-1639)
“...es también autor de una utopía comunista. En su libro La ciudad del Sol imagina la existencia de una comunidad política en la que no existe clase alguna de propiedad privada, correspondiendo a todos los productos del trabajo de sus habitantes y siendo el consumo igualmente en común.”
PORRÚA PEREZ, FRANCISCO
TEORÍA DEL ESTADO
MÉXICO. PORRÚA, 1954.
p.101

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Presentación RUA4, Bicentenario.


A la comunidad académica, interesados, curiosos, compañeros y amigos, cordialmente se les invita a la presentación del monográfico de RUA dedicado a los festejos conmemorativos nacionales.

La cita es el jueves 30 de septiembre, a las 18:00 horas en el auditorio de la FAUV. Como siempre, lo más importante es su presencia que es la que da razón de ser a éste y cualquier otro evento de divulgación del conocimento.

¡Los esperamos!

lunes, 13 de septiembre de 2010

Arquitectura Vernácula en la Cuenca Baja del Río Bobos


Fotografía: Cortesía del Arq. Diego Adrian Juárez Olmedo. Depto de Obras públicas H. Ayuntamiento Constitucional de San Rafael Ver.

Necesidad de identificación e inventario de la Arquitectura Vernácula en la Cuenca baja del Río Bobos y su potencial para detonar el desarrollo económico local, a partir del turismo cultural.
Arq. Humberto Torres Guevara (*)
Mtro. en D.I. Álvaro Hernández Santiago (**)

El artículo tiene el objetivo de llamar la atención de la comunidad académica y profesional de la arquitectura sobre la presencia, aún viva, de una tradición cultural paralela a las tradiciones seculares de México.

Se refiere a la arquitectura y productos materiales desarrollados por los inmigrantes franceses que arribaron a la Cuenca baja del Rio Bobos en los municipios de Nautla y San Rafael en el estado de Veracruz, a mediados del Siglo XIX. El sincretismo cultural está presente en esta región y ha gestado un patrimonio edificado con características tan particulares, que es preciso salvaguardar y más aún, poner en valor, para utilizarlo como piedra angular detonante de cadenas de desarrollo económico local, basado en la actividad turística cultural y de aventura.

La Cuenca baja del Rio Bobos, localizada en la región central del Estado de Veracruz, a menos de 45 kilómetros del litoral del Golfo de México, constituye una de las áreas culturales más interesantes de esta entidad federativa. Sobre un exuberante territorio se tienen evidencias de la presencia humana a partir de restos arqueológicos en Jicaltepec, sobre la margen Sur del río Bobos, donde se ubicó el asentamiento en el siglo XVI de pueblos indígenas provenientes de Quiahuixtlan y Cempoala, que emigraron para evitar contraer la viruela traída por los españoles.

Destaca la aparición en el siglo XIX de la primera corriente de inmigrantes europeos, específicamente franceses, quienes a lo largo de 150 años han aportado su trabajo y formas de vida para configurar una cultura propia, entre cuyas manifestaciones materiales destaca la arquitectura. Es precisamente el patrimonio edificado el motivo central de este trabajo; principalmente en los municipios de San Rafael y Nautla, ya que en ellos se observan construcciones en las cuales se aprecia la influencia arquitectónica de la campiña francesa, adaptada a las condiciones del trópico húmedo veracruzano.


Destacan, entre otros elementos, la presencia de áticos elevados en una región carente de nieve, los cuales se han sincretizado con pórticos formando lo que la gente de la región llama techos ala de pájaro, buhardillas y contraventanas que protegen a la vivienda no del frío, sino del huracán tropical.

Los techos se cubren con tejas planas cuyos primeros ejemplares llegaron a la región procedentes de Alsacia y eran el lastre de los barcos que, habiendo salido del puerto de Le Havre, llegaban al de Nautla y partían cargados de productos agrícolas que hicieron prosperar a la colonia.


En este contexto surgieron y prosperaron asentamientos basados en la denominada economía de plantación, modelo emblemático del neocolonialismo. Desde los tiempos del sistema colonial data la dedicación de ciertas zonas del mundo a la agricultura y a la extracción materiales y materias primas, gracias a un sistema de especialización productiva que buscaba ventajas comparativas. En función del éxito de la actividad agrícola y la incipiente actividad agroindustrial, los sentamientos de inmigrantes prosperaron y se diversificaron en distintos puntos de la Cuenca baja del río Bobos, surgiendo así localidades como Mentidero, San Rafael y El Ojite, entre otras. El grado de consolidación ha dependido de tres factores fundamentales: 1)la fertilidad del suelo y su potencial para la diversificación de usos; 2) el carácter emprendedor de los inmigrantes y sus descendientes y 3) los precios internacionales de las materias primas.

La configuración sobre el territorio de este sistema de localidades se ha conformado a partir del eje que constituye el propio río así como de la carretera Teziutlán-Nautla, que discurre paralela con el cauce fluvial.

Este sistema ha permanecido con éxito con base en la propia idiosincrasia de sus habitantes, los que se han adaptado con éxito a los cambios del mercado internacional y nacional de los productos agrícolas y han diversificado sus actividades hacia el sector terciario. Sin embargo la prosperidad se encuentra polarizada, ya que el 75% de la población percibe ingresos menores a 2 veces el salario mínimo y en localidades alejadas de la cuenca persisten los problemas endémicos del campo mexicano.

Si bien el crecimiento se ha fundamentado en la exportación de materias primas producidas en el área de estudio (agricultura y ganadería), éstas no comprometen la utilización de mano de obra en forma extensiva, al contrario, sus actividades tienen un fuerte soporte de capital intensivo. Sobre la base de algunas teorías; se puede establecer que para que los frutos del crecimiento lleguen a los más pobres y a las zonas rurales, se necesita generar mayor empleo en sus lugares. En esta perspectiva, actividades como la agroindustria y el turismo han sido identificadas no sólo como generadoras de empleo y que requieren de poca inversión.

En este sentido, cabe revalorizar la actividad turística como palanca de desarrollo: “Con la creación en 1975 de la Organización mundial del turismo (OMT), esta se convierte en organismo de ejecución de l programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNDU) y consecuentemente adquiere la responsabilidad de hacer del turismo una actividad responsable, sostenible y universalmente accesible que contribuya al desarrollo de los pueblos y al mejoramiento de su calidad de vida.”

En la mayoría de los casos, los inmigrantes europeos fueron absorbidos por las políticas del Estado Mexicano, siempre tendientes a salvaguardar la soberanía nacional a partir del reforzamiento de una naciente identidad nacional permanentemente amenazada.

Por este motivo, es mínima la aportación cultural que pudieron hacer la mayoría de los inmigrantes sobre la arquitectura de su país de origen (las influencias estilísticas del Siglo XIX son resultado de procesos de dependencia de las metrópolis europeas quienes implantaron sus tendencias arquitectónicas. No es el caso de los edificios presentados en el presente artículo.

El patrimonio edificado de la región es único y es resultado de cómo el ser humano enfrenta los nuevos entornos echando mano a su tradición secular pero también adaptándola a los nuevos contextos medioambientales y culturales.

Esta riqueza patrimonial está amenazada por los patrones culturales contemporáneos, que amenazan la arquitectura tradicional la cual, con todas sus ventajas, tradicionalmente pierde la batalla contra los materiales y tecnologías industriales. Su revalorización y puesta en valor ofrecen a las comunidades del área de estudio una oportunidad para detonar cadenas de desarrollo económico que surgen de las propias localidades para que se conviertan en motor que logre el mejoramiento de la calidad de vida de la población

Con una visión integradora de la realidad cultural de la región, es necesario identificar los ejemplos que subsisten de la arquitectura vernácula franco-mexicana en la cuenca baja del río Bobos e inventariar los ejemplares localizados en la comunidad de Mentidero, municipio de San Rafael, resaltando las posibilidades que su preservación, restauración y puesta en valor, para detonar un desarrollo económico a partir del turismo, generando empleo local y la creando capital social en la comunidad.

En este contexto es importante, a partir del trabajo colegiado de las escuelas de Arquitectura del estado de Veracruz, dar los primeros pasos de un recorrido que tiene como destino final la puesta en valor de este patrimonio arquitectónico como palanca de un desarrollo económico local que diversifique la actividad productiva hacia nuevos nichos de oportunidad de los cuales puedan participar los propios habitantes de esta región. Para ello se establecen los siguientes objetivos:

• Identificar a nivel regional (Cuenca baja del Rio Bobos) los asentamientos con arquitectura vernácula producto de las distintas etapas de la inmigración francesa a México a partir del Siglo XIX y sus descendientes para constituir una poligonal que delimite esta manifestación cultural sobre el territorio.
• Ubicar en la cartografía los núcleos patrimoniales realizando en esta etapa, un inventario fotográfico de los mismos y zonas de intervención para trabajos posteriores.
• Delimitar el ámbito patrimonial de la localidad de Mentidero como modelo para el inventario arquitectónico y catalogación.
• Realizar fichas patrimoniales de las edificaciones con valor histórico para conformar un catalogo.
• Identificar un lenguaje de patrones presentes en la arquitectura del lugar que posteriormente servirá como base para los reglamentos de reconstrucción en casas con valor patrimonial y construcción de arquitectura contextual así como en proyectos de regeneración urbana
• Realizar proyectos de Diseño urbano y de paisaje en las localidades de que cuentan con patrimonio edificado como un instrumento de gestión de recursos para el mejoramiento paulatino de estos asentamientos.

Epílogo:
Los académicos de la Arquitectura, debemos señalar la presencia de belleza donde aparentemente nadie la percibe. Nuestros alumnos deben de ser los primeros catadores y defensores del patrimonio y de su innegable belleza. Este valor muchas veces está empañado por la visión materialista de la sociedad moderna. Esto no es una postura romántica que invite a embalsamar a nuestro patrimonio edificado, por el contrario, es un manifiesto sobre su valor y potencial para que las comunidades económicamente deprimidas puedan, de la mano de los universitarios, desarrollar estrategias para utilizar el potencial de nuestra historia e identidad como motor que las impulse al desarrollo.

Bibliografía.
FERNANDEZ, Callejas, Carlos Alberto. Fragmento del libro en proceso “Historias, leyendas y cuentos de la región
de San Rafael”. http://nemecapitaine.antonio.neuf.fr/evidenciaindia.html
PASTRANA, Santiago, http://club.telepolis.com/PASTRANEC/rt66.htm
STAVENHAGEN, Rodolfo: “Las Clases Sociales en las sociedades agrarias”, Edit. Siglo XXI, México 1996, 304 p.
BALDARRAGO, Elin; “Turismo y desarrollo económico local: El caso del Cañon del Colca en la Provincia de Caylloma - Arequipa. Propuesta de Investigación para Proyectos Breves Cerrados para instituciones fuera de Lima” CONSORCIO DE INVESTIGACION ECONOMICA Y SOCIAL – CIES UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN AGUSTÍN DE AREQUIPA – UNSA
TORRES, Humberto: “El mejoramiento del ambiente urbano como detonante del Desarrollo Económico Local a partir del Turismo en las localidades marginadas. Caso de estudio: Región Totonaca, Estado de Veracruz.” Revista de la Red de Investigación Urbana, Facultad de Arquitectura Universidad Veracruzana. Num. 1 Año 2009.
TORRES, Humberto El patrimonio edificado como detonante del Desarrollo Económico Local a partir del Turismo. Caso de estudio: Cuenca baja del río Bobos, Estado de Veracruz.” Artículo en construcción para Revista de la Red de Investigación Urbana, Facultad de Arquitectura Universidad Veracruzana.

(*): Profesor de Asignatura, Colaborador del Cuerpo académico:”Conformación del Espacio Arquitectónico y Urbano”. Facultad de Arquitectura, Universidad Veracruzana, Región Poza Rica – Tuxpan.
(**): Profesor de Tiempo Completo, miembro del Núcleo del Cuerpo académico:”Conformación del Espacio Arquitectónico y Urbano”. Facultad de Arquitectura, Universidad Veracruzana, Región Poza Rica – Tuxpan.

sábado, 14 de agosto de 2010

Revista RUA, edición Bicentenario


Editorial
La arquitectura, como fenómeno causal, ha respondido de manera directa o indirecta a los eventos históricos por los que las sociedades de diferentes culturas han transitado.

Es por ello, que en el presente año al cumplirse en México doscientos y cien años, respectivamente, del inicio de los movimientos armados denominados como Independencia y Revolución, se hace obligado un ejercicio de reflexión sobre las condiciones sociales, económicas y políticas que, a la distancia de las temporalidades antes referidas, presenta el México de hoy. En este contexto es ineludible, desde la academia, referir y analizar las expresiones arquitectónicas derivadas de los movimientos históricos señalados.

Es en consecuencia de lo anterior que la edición del ejemplar de RUA4 aborda, bajo la postura crítica propia de cada uno de los colaboradores, diversos aspectos sobre las características de la producción arquitectónica dada en las fases posteriores a los movimientos históricos a los que se hizo alusión.

El inicio en México del movimiento armado independentista de principios del siglo XIX, sería el comienzo de un largo periodo de inestabilidad política, económica y social que en consecuencia generaría una muy austera y precaria producción arquitectónica. Incluso, el periodo de la Reforma Juarista, se caracterizaría por la demolición de un gran número de edificaciones provenientes de la etapa Virreinal, ello como intención de desaparecer los símbolos de la dominación colonial.

De manera contraria, sobresale la producción arquitectónica del denominado periodo pos revolucionario, en el cual, la búsqueda de una definición clara que llevase a una síntesis que permitiese entender al México de ese momento, fomentó la expresión del denominado movimiento Nacionalista, el cual, basado en la reutilización de las formas Prehispánicas en el Neo Indigenismo, en la recuperación de las manifestaciones Virreinales en el Neocolonial y en la utilización de los postulados de las vanguardias europeas del momento con el Art Déco, sentó las bases de formas diferentes de ver y hacer la arquitectura mexicana.

Es sobre estas temáticas que el contenido de RUA4 entreteje sus páginas, con la única pretensión de motivar en el lector la reflexión, a partir de la arquitectura, de las condiciones y consecuencias históricas por las que el México de hoy ha transitado en los últimos doscientos años.

Dr. Gustavo Bureau Roquet.
Miembro del Comité Editorial de RUA

sábado, 7 de agosto de 2010

Desarrollo urbano ¿japonés?


Comentarios sobre Makuhari y Midtown Tokio.
Dr. Arq. Mauricio Hernández Bonilla.

De todos es conocido que Japón es un país con una dinámica económica de las más importantes del mundo y su desarrollo urbano va a la par de su desarrollo económico y social, y sin duda es apabullante. Así, Tokio es escenario de importantes desarrollos urbanos que muestran la capacidad de una sociedad para crear desarrollos a gran escala y que modifican y transforman el ambiente construido, creando así nuevas identidades, imágenes, morfologías y arquitecturas. La experiencia urbana en este país es por demás interesante. En general, esta colmada de paisajes modernos, edificios de gran contemporaneidad e infraestructuras de la más alta tecnología y especialización.

La zona metropolitana de Tokio resulta ser un espacio urbano que sorprende; con la mayor aglomeración poblacional del mundo, – más de 42 millones integrando la población de las prefecturas aledañas- da lugar a una ciudad con una enorme densidad poblacional y ocupación del suelo muy elevado. Aquí las funciones se mezclan y se sobreponen unas con otras de la manera más compleja que se conozca y los bordes de la región urbana del gran Tokio, son imposibles de definir, pues como toda gran zona metropolitana de actualidad, sus límites administrativos se sobrepasan para adentrarse en otras provincias del país -las prefecturas vecinas de Kanagawa, Saitama y Chiba- (García Vázquez, 2004). En sí, Tokio está conformado por un gran conjunto de componentes urbanos que en la manera que se interrelacionan, constituyen sistemas enmarañados, confusos y caóticos, que por lo mismo, resultan interesantísimos de analizar.

En diciembre del 2009, alumnos y maestros de la Facultad de Arquitectura-Xalapa de la Universidad Veracruzana (UV), tuvimos la oportunidad de visitar este país del lejano oriente, en seguimiento a las actividades del intercambio UV- Universidad de Chiba. De tal forma que visitamos diversas ciudades, y además de visitar los lugares tradicionales como templos y palacios, también exploramos el espacio urbano contemporáneo del Japón. Esto último resulto ser toda una experiencia educativa desde el punto de vista urbano para conocer y aprehender formas, rasgos, características, actitudes y conductas del ambiente social y ambiental de las ciudades niponas.

El espacio urbano japonés es un espacio relativamente nuevo, esto sin duda, debido a la transformación y reconstrucción que a raíz de grandes desastres y guerras que se han suscitado en diversos momentos de la historia. Pues, en algunos casos, algunas ciudades o gran parte de ellas (el caso de Hiroshima, Nagoya o el mismo Tokio), se han re-erigido por completo. Todo esto, da lugar a que observemos la mayor presencia de un paisaje urbano principalmente moderno, postmoderno y contemporáneo.

En este texto comentaremos dos sitios de gran interés, la nueva ciudad de Makuhari, localizada en la prefecturia de Chiba y el megacomplejo de Midtown Tokio, localizad en el distrito de Roppongi en la ciudad de Tokio. Ambos desarrollos, muestran similitudes en sus aproximaciones urbano-arquitectónicas, pues representan desarrollos urbanos de gran escala, con una mezcla de diversos usos y funciones, y los dos pertenecen a un periodo postindustrial. Lo anterior hace que compartan características espaciales que muestran en su paisaje urbano-arquitectónico su evolución a una dinámica económica altos grados de competitividad y desarrollo. Son megacomplejos urbanos que transforman el territorio, cambian la ciudad y su paisaje, de tal manera que posicionen mejor a las ciudades, en un nivel de mucha mayor importancia en el ámbito de la globalidad. Esto implica que adquieran un carácter “internacional” y que se reconformen, como afirma Saskia Sassen, en paisajes urbanos homogeneizados, que funcionan como infraestructuras para sus economías avanzadas, y por lo tanto comparten las mismas características.

Paisajes visualmente similares son indicadores de dinámicas económicas similares, y que existe un proceso de convergencia económica que se traduce en la homogeneización del paisaje (Sassen 2008:7)

Ciudad de Makuhari
Aproximándonos a través de los más modernos y avanzados transportes urbanos del mundo -un tren japonés- llegamos a la ciudad de Makuhari. Una ciudad pensada principalmente para los negocios, el intercambio comercial, el ocio y el entretenimiento. Makuhari es un desarrollo que integra edificios de oficinas, hoteles, centros de entretenimiento, deportivos y culturales, un estadio, un gran centro de convenciones y exhibiciones, y así como una zona habitacional, con servicios y equipamientos para su población.

Es un desarrollo con diversas aproximaciones urbano-arquitectónicas, en donde se mezclan varias tendencias arquitectónicas con influencias modernas y postmodernas , donde se conjuga una arquitectura internacional y una morfología urbana conformada por sus diversas aproximaciones al espacio público y privado. Su planeación y construcción inició a finales de los años setenta, y desde entonces se ha venido conformando en lo que ahora es un distrito creado para el comercio internacional y los servicios especializados. Así, a lo largo de más de tres década se ha venido consolidando como un espacio de flujos globales, y en donde el visitante, como el turista, el hombre o mujer de negocios juegan un papel importante en la ciudad.

En sí podemos decir que se vuelven espacios que son lugares y no lugares –recordando a Marc Augé- pues resultan lugares para aquellos habitantes que viven y/o visitantes que que conviven en el espacio o se reúnen ahí para ver amigos, y no lugares para aquellos que solamente visitamos el espacio de manera fugaz y rápida y que observamos que son paisajes urbanos creados por una dinámica económica neoliberal común en el mundo desarrollado, y que por lo mismo proyectan paisajes urbanos comunes.

La zona de negocios es un espacio conformado por grandes edificios aislados y rodeados de grandes espacios abiertos. Aquí se encuentran hoteles, oficinas y centros de exposiciones y convenciones, en un estilo muy internacional.

Por otro lado, El espacio urbano se encuentra dominado mayoritariamente por el tránsito vehicular y con muy poco actividad peatonal. Podríamos afirmar, que este es un espacio urbano diseñado con las influencias del movimiento moderno, pues resultan ser espacios abiertos de gran escala, para el tránsito vehicular a gran velocidad y que va mucho más allá de la escala humana, agradable al peatón.

De lo arquitectónicamente interesante se encuentra localizado en la primera etapa del desarrollo, el centro de convenciones y exhibiciones donde se llevan a cabo grandes eventos de carácter internacional para el intercambio comercial y los negocios. Fue diseñado por el arquitecto japonés Fumihiko Maki (ganador del premio Priztker en 1993) y esta caracterizado por una arquitectura sobria y neutral, en donde se combina concreto y cristal. Esto enmarcado por su gran plaza de acceso, rematada por un acceso con una estructura de acero en color rojo y con un diseño de gran dinamismo.

En el área de vivienda encontramos diversas aproximaciones, por un lado, se han construido los típicos bloques de viviendas, que bien muestran la tendencia a la saturación y densificación del espacio, distintivo de las ciudades japonesas, y por otro, encontramos propuestas desarrolladas en los últimos años, con densidades menores y que muestran una mayor libertad en el diseño. De tal manera que, teniendo mejores aproximaciones a la creación de espacios agradables y confortables al usuario. Así por su diseño, la nueva zona habitacional de Makuhari, se ha hecho ganadora de diversos premios por parte de organismos y asociaciones de arquitectura y urbanismo en el Japón.

A diferencia de la zona de negocios, en las áreas habitacionales se han creado calles más reducidas, edificios habitacionales de usos mixtos con comercios, restaurantes y servicios en planta baja; además se ha creado espacios para el recreo de las familias al interior de los edificios, a manera de patios centrales. Estas áreas muestran un urbanismo más agradable con mayor sentido de lugar, con una mejor relación espacio público y privado y con diseños que tratan de marcar la diferencia. Al parecer, se trato de asignar características más de “barrio” a estas nuevas zona. Si no se ha logrado del todo, si ha resultado un espacio urbano mucho más humano y menos impersonal que el creado para la zona comercial y de negocios. Esto nos muestra, que a lo largo de la planeación, diseño y construcción de Makuhari se ha transitado de una ciudad de gran escala, dispersa y difusa a una ciudad de menor escala y más correspondiente con sus habitantes.

Así cabe destacar uno de los más recientes desarrollos habitacionales, el diseñado por Steven Hall, caracterizado por un diseño contemporáneo, más lúdico, configurado por volúmenes con salientes inclinadas, con aplicación de color y con accesos definidos por los mismo volúmenes macizos de los edificios. Además, cuenta con espacios para el descanso con diseños innovadores que dan un toque diferente a la imagen urbana predominante. Formas arquitectónicas que dan lugar a espacios comunitarios interiores a base de patios con espejos de agua y aéreas verdes, espacio que se antojan descubrir y aprehender.

Tokio Midtown
Como comentábamos al inicio, Tokio es una metrópolis con una dinámica de crecimiento y desarrollo que marcha a pasos agigantados, siempre en continua transformación, construcción y reconstrucción. Tales son sus magnitudes y escalas que resulta imposible de aprehender la ciudad en su totalidad. La prioridad que se otorga en su papel como ciudad global provoca que la capital japonesa siga creciendo en altura y en todas direcciones; entre 1991 y 2000 se construyeron 1.75 millones de nuevas vivienda, se edificaron macrocomplejos como Yebisu Garden Place o Ark Hills y se planteó eregir 60 rascacielos de entre 40 y 50 plantas en Marunochi (Garcia Vazquez, 2004:157)

Siguiendo esta tendencia, la zona de Roppongi también es escenario del surgimiento de grandes complejos que se convierten en iconos del espacio para el consumo, el espectáculo y del carácter global de Tokio en el siglo XXI. En 2003 se abre el megacomplejo de Roppongi Hills, el cual es un desarrollo que incluye espacio de oficinas, departamentos residenciales, cafés, restaurantes, salas de cine, un museo, un hotel, un estudio de televisión, un anfiteatro al aire libre y varios parques. Recientemente, en 2007 se inaugura el Centro Nacional de Arte, diseñado por el importante arquitecto japonés Kisho kurokawa y el gran complejo de Tokio Midtown abre sus puertas en el mismo año.

Tokio Midtown es un nuevo distrito regenerado donde se integran edificios comerciales, oficinas, hoteles y de entretenimiento, en un nuevo espacio urbano que al igual que los ya mencionados, busca proyectar la grandeza de una ciudad, su poderío económico y su manera cosmopolita de vivir.

Se estableció en una gran zona de 10 hectáreas concentrando en 6 grandes edificios, los cuales en su conjunto crean un nuevo nodo de actividades urbanas para la capital nipona.

Actividades de trabajo, ocio, entretenimiento y consumo dan lugar a un distrito con una vida las 24 horas del día. Aquí el transeúnte, transita, se entretiene y/o pasea en un espacio que lo transporta a un mundo lujoso y chic, con una imagen internacional y global como si estuviera en Nueva York o Londres. Al parecer esta ha sido la tendencia de recrear espacios urbanos contemporáneos en la ciudad de Tokio. Pues para el caso de Midtown, fue la firma Neoyorkina SOM (Skidmore, Owings & Merrill) que se encarga del plan maestro y del diseño de los edificios principales. De nuevo encontramos arquitecturas y espacios urbanos elaborados con la más alta tecnología conocida y diseñados por grandes figuras del mundo de la arquitectura internacional. Así nos encontramos con el 21 Design Sight diseñado por Tadao Ando, el Museo Suntory de Kengo Kuma .

El 21 Design Sight interesante de comentar por su volumetría sencilla, innovadora de acuerdo a una geometría trapezoidal que alberga cafetería y salas de exhibición en dos volúmenes, que se distinguen por sus formas generadas a través de una arquitectura de dobleces, de planos triangulares que dan lugar a una arquitectura pura y simple. El edificio cobra mayor relevancia debido a su ubicación independiente al resto del conjunto en un espacio verde y arbolado. Otro espacio de gran interés resulta el área de acceso a los edificios de oficinas, hotel y departamentos, pues el acceso está conformado por una plazoleta cubierta por una imponente estructura; una de grandes y gruesas columnas que se bifurcan como ramas de árboles hasta el cielo para sostener la gran cubierta acristalada. De nuevo un derroche tecnológico en su arquitectura e ingeniería que proyectan un espacio de gran contemporaneidad.

De lo más interesante, resultan ser los espacios públicos que rodean a los edificios en su parte norte. Estos espacios conformados por espacios verdes, parques y plazas que con cascadas, áreas arboladas, mobiliario urbano de gran lujo contemporáneo, dan muestra de una arquitectura de paisaje de gran calidad. El espacio público de Midtown significa una gran contribución a la ciudad de Tokio, si tenemos en cuenta que, es una ciudad de gran densidad constructiva, abigarrada de edificios y funciones, que dejan muy poco lugar para el espacio abierto público. Así Midtown Tokio destina alrededor del 40% de su terreno para los espacios públicos que se abren a los barrios aledaños como oasis para el paseo, descanso y disfrute. Las áreas verdes, parques y diversos espacios al aire libre dan lugar a nuevas formas de actividad cotidiana en diversas horas del día, aquí se desarrollan eventos, espectáculos y demás actividades que intentan crear una ciudad viva las 24 horas.

Algo de lo que pueden presumir los espacios urbanos en el contexto japonés es su excelente iluminación, esta resulta ser por lo general muy innovadora, transmitiendo sensaciones y ambientes que producen una gran cantidad de estímulos visuales para el observador. Las pantallas y los anuncios luminosos son una gran constante en el entorno urbano, pero en Midtown Tokio la producción de un diseño lumínico con un acercamiento a la luz, los colores, los objetos y los espacios con gran dinamismo tecnológico resulta todavía aún más sorprendente. Aquí observamos luces que corren, se mueven, viajan a gran velocidad, produciendo el ambiente de la era digital e informática en que nos ubicamos.

Comentarios finales
Makuhari y Midtown Tokio son dos desarrollos urbanos que reflejan el gran poderío del sistema social y económico de la sociedad nipona. Aquí el usuario se transporta a través de espacios lujosos y cosmopolitas, que lo hacen sentir que se pertenece a un ambiente global.

Ambos lugares representan espacios urbanos globales, de carácter internacional en donde se encuentran tipologías similares a aquellos desarrollados en otros contextos urbanos (Nueva York, Londres, Berlin). Si no fuera por el idioma que se escucha en las calles, las características de la población local y/o los símbolos del idioma en los anuncios, poodríamos decir que estamos en Manhatan, o en Postdamer Platz (Berlin) o en Docklands ( Londres); desarrollos urbanos de gran similitud. Esto nos muestra que la estandarización de formas arquitectónicas y de los espacios urbanos, es la tendencia del urbanismo del siglo XXI. Donde se crean y recrean paisajes urbanos con tipologías idénticas, para el ocio y el consumo, con arquitectos de marca internacional y que los mismos pueden estar ubicados en cualquier latitud sin importar lo particularmente local.
En las palabras de Muñoz (2008) se da lugar a la emergencias de una nueva categoría de paisajes que se definen por su aterritorialidad: esto es, paisajes que no son la traducción directa de las características físicas, sociales y culturales de un territorio concreto; paisajes que, en consecuencia, pueden ser producidos y clonados independientemente del lugar.

Bibliografía
Sassen, Saskia 2008. Formatos espaciales y dinámicas subyacentes. En Urbanalización, Paisajes comunes, lugares globales, Francesc Muñoz (autor) . Gustavo Gilli. Barcelona
Garcia Vazquez, 2004. Ciudad Hojaldre, Visiones urbanas del s. XXI. Gustavo Gilli. Barcelona.
Muñoz, Francesc, 2008. Urbanalización, Paisajes comunes, lugares globales. Gustavo Gilli. Barcelona

Imágenes: Dr. Arq. Mauricio Hernández Bonilla

sábado, 10 de julio de 2010

Petróleo y desarrollo urbano.


Arq. Humberto Torres Guevara.
La conformación del subsistema urbano en el Norte de Veracruz a partir del modelo económico denominado enclave extractivo.

El incremento demográfico y el proceso de urbanización son fenómenos permanentes en desarrollo de México y Veracruz, a partir de la segunda mitad del siglo XX. Este fenómeno ha adquirido rumbos divergentes visibles a partir del cambio de modelo económico observado en la década de 1990, los cuales es necesario ubicar y analizar.

Población y urbanización son fenómenos intrínsecamente asociados ya que la dinámica demográfica se manifestará obligadamente sobre el territorio, afectando el desarrollo social, económico, político y cultural.

La industrialización del país iniciada a finales de la Segunda Guerra Mundial generó una concentración urbana sin precedentes incentivada por la oferta de empleo en los centros urbanos, misma que propició un cambio en las actividades económicas, orientándolas hacia los sectores secundario y terciario del sector productivo.

El fenómeno se presentó de manera similar en México y América Latina; sin embargo, existen algunos casos anómalos debido a las características muy particulares de las regiones y de las actividades motrices de la economía. El caso mexicano está seriamente marcado por la actividad petrolera y sus connotaciones políticas y sociales.

Desde el siglo XIX se inició la extracción y refinación de hidrocarburos en el litoral del Golfo de México, particularmente en la denominada Región Huasteca, la cual incluye áreas importantes de los estados de San Luis Potosí, Veracruz, Tamaulipas e Hidalgo.

El yacimiento denominado “Faja de Oro” generó la implantación de enclaves extractivos en el Sureste del estado de San Luis Potosí, Sur de Tamaulipas y Norte de Veracruz, siendo esta entidad federativa la que aportó el mayor territorio y por lo tanto en donde se generaron o fueron impactados la mayor cantidad de asentamientos humanos que con el tiempo conformarían el subsistema urbano que ahora se observa.

En México, la expropiación petrolera se gestó en gran medida en base a las reivindicaciones sociales de los habitantes de estos pueblos, quienes fueron la inspiración primigenia para sustentar una acción política de tal magnitud. Es innegable que la temporalidad de muchos de estos asentamientos estaba determinada por la riqueza del yacimiento y es por ello que muchos campamentos petroleros no llegaron a consolidarse como ciudades así como sucedió con los pueblos mineros del interior del país.

Una buena parte de los centros de población del norte del estado de Veracruz surgieron o fueron impactados por la explotación petrolera y más precisamente por el modelo de desarrollo denominado “enclave”, este modelo es producto de las teorías económicas liberales del siglo XIX.

La profundización del análisis de los modelos de desarrollo regional exógenos se manifestó en la década de 1950 con las aportaciones teóricas de Boudeville quien introduce la variable geográfica a la teoría de los polos de desarrollo de Perroux; este aporte consiste en una visión ampliada de la tesis de causación acumulativa. Berry quien define los canales de difusión del crecimiento en tanto que Friedmann define y caracteriza las etapas de generación y difusión geográfica de la dinámica económica.

En suma; en concepto inicial del enclave industrial evoluciona hacia una interpretación centrada en la aglomeración espacial, que en el caso petrolero responde a los intereses y estrategias nacionales y trasnacionales lo cual se manifiesta en un desprecio hacia las regiones en las cuales se ubica. En este modelo de asentamiento industrial sobre el territorio, la empresa desarrolla la infraestructura necesaria para la producción, así como las instalaciones, caminos y las redes.

En relación al asentamiento humano; el enclave, construye el área habitacional para sus ejecutivos, técnicos y obreros especializados así como el equipamiento urbano para dar servicio a esta población. Sin embargo, en el caso de la explotación petrolera, esta actividad requiere grandes volúmenes de mano de obra no especializada durante la fase de construcción.

Al enclave llegan en masa flujos de diversos lugares, los cuales no tienen asignada su localización territorial por lo que se ubican en la periferia del mismo, o bien en áreas no aptas para el asentamiento humano las cuales carecen de servicios. Esta dinámica se dispara cuando esta población, flotante en principio, se las arregla para utilizar en forma irregular algunos servicios creados para la industria como son: vías de acceso, agua y electricidad .

La situación anteriormente mencionada, se agudiza si el yacimiento es exitoso, lo cual hace que el enclave perdure mucho tiempo. De ser este el caso, un alto porcentaje de la población que inicialmente llegó para la construcción de la infraestructura o bien para dar servicios se, hace residente permanente constituyendo un problema para la autoridad municipal ya que esta población demandante de servicios supera con mucho la capacidad del Ayuntamiento para satisfacerla generándose grandes áreas de asentamiento irregular con alto grado de marginación.

Este fenómeno se manifiesta en dos vertientes: Cuando el enclave industrial genera un centro de población que paulatinamente se convertirá en una ciudad y el otro caso cuando el enclave es posterior al asentamiento y llega impactando la realidad urbana del mismo. La primera vertiente del fenómeno se observa el las ciudades del sureste de San Luis Potosí y norte de Veracruz: en estas áreas se crearon muchos poblados que no sobrevivieron al enclave (yacimiento) que los generó o bien son pequeños centros de población rural como son, Chapopote de Núñez, El Higo, Furbero, Palma Sola y Potrero del Llano, todos ellos en el estado de Veracruz.

Así mismo algunos campamentos devinieron en localidades pequeñas en las cuales aún existe actividad extractiva y son ciudades intermedias como son, El Ebano S.L.P., Álamo Temapache Ver., Amatlán Ver, y Cerro Azul Ver. Por último, en esta categoría se observan los campamentos que por la riqueza del yacimiento se convirtieron en ciudades medias que incluso generaron áreas metropolitanas como es el caso de Poza Rica de Hidalgo Ver.

En el segundo caso que incluye los asentamientos que en alguna medida recibieron impactos urbanos con la llegada del enclave extractivo y que son localidades que provienen desde la etapa colonial. Los casos más estudiados se localizan en el sur de Veracruz y en los estados de Tabasco, Chiapas y Campeche. En esta área el fenómeno del impacto petrolero es más reciente, Tal es el caso de Coatzacoalcos Ver., Minatitlán Ver., Cosoleacaque Ver., Las Choapas Ver. Y en los estados vecinos existen ejemplos similares en los cuales resaltan además del impacto urbano los impactos severos en los aspectos sociales y del medio ambiente agravado por el asentamiento de actividades derivadas de la explotación petrolera en su etapa de transformación del hidrocarburo por medio de refinación, y petroquímica.

Para abordar el análisis de un subsistema urbano con marcada influencia del modelo denominado enclave y establecer una metodología para tal fin, es importante partir del conocimiento de los aspectos de estructuración territorial, históricos, que explican en parte la situación actual de los asentamientos humanos en la región.

En relación a este punto, se pueden destacar varias condiciones evidentes, entre ellas:
• Se observa un deterioro acelerado del ambiente en las áreas de uso intensivo del territorio, áreas urbanas, costas, valles y cuencas hidrográficas.

• En un contexto de urbanización polarizada, destaca la idea generalizada de que el territorio es un bien de consumo y por lo tanto está sujeto a la especulación inmobiliaria, configurando condiciones de segregación social/económica/ espacial y ambiental.

• En el caso concreto de la zona norte del estado de Veracruz, existen fuertes desequilibrios interregionales, señalados en el Programa Veracruzana de Desarrollo Regional y Urbano

• En las regiones del norte de Veracruz (Huasteca alta, Huasteca baja y Totonaca) se observa un predominio de las localidades rurales que agrupan el 99.13% del total de localidades (7,891 loc.). En cambio las localidades urbanas solo llegan al 0.87% del total de los lasentamientos .

• Los asentamientos humanos se jerarquizan en ciudades medias (3); ciudades intermedias (6), ciudades básicas (8) y centros prestadores de servicios (46)

• La distribución poblacional del norte Veracruz, se caracteriza por alta Concentración urbana y dispersión rural dificulta la cobertura regional en los aspectos de infraestructura y equipamiento

• Esta realidad demográfica se relaciona directamente con las condiciones geomorfológicas del territorio sobre el cual se asienta la población y con la realidad histórica que ha provocado el atraso y aislamiento de regiones ricas en recursos naturales.

• Esto genera evidentemente, una serie de consecuencias ambientales, propias de la intensa actividad humana sobre una superficie extensa con diferencias considerables de relieve (desde el nivel del mar hasta 2,500 msnm) y pocas vías de comunicación. Además, se destaca la situación en las áreas urbanas de las ciudades medias que acumulan el 70% de la población de las tres regiones.

En suma, la totalidad de las ciudades medias, el 90% de las ciudades intermedias y el 70% de las ciudades básicas del norte del estado de Veracruz tienen su origen en la actividad petrolera o bien recibieron impactos en su conformación urbana debido a esta actividad. Esto determina particularidades en el tratamiento metodológico para identificar los atributos de sistema que deben analizarse ofreciendo nuevos campos de investigación.

viernes, 28 de mayo de 2010

La investigación cualitativa.


Blanca Olivia Peña Molina
Socióloga; profesora-investigadora en el Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Baja California Sur.

La investigación cualitativa se ha definido: como un conjunto de prácticas interpretativas que no se encuentra ligado con una determinada teoría o paradigma en particular, ni es privativo de una u otra área de conocimiento, ni posee sus propios métodos, sino que se vale de las aproximaciones, los métodos y las técnicas de diversas disciplinas y perspectivas teóricas, como la etnometodología, la fenomenología, el feminismo, el psicoanálisis, los estudios culturales, la teoría critica, el positivismo y el postpositivismo entre otros (Martínez S. Carolina; 1996:36).

De lo anterior se deduce, que no es posible ofrecer una definición más exacta, habida cuenta de las contradicciones que se suscitan entre distintos paradigmas, estilos de investigación y áreas de conocimiento. A pesar de ello, algunos estudiosos del tema señalan como el periódico de géneros borrosos, a los años en que se publican dos libros, a saber, The interpretation of Cultures de Clifford Geertz (1973) y Local Knowiedge del mismo autor.

En opinión de Carolina Martínez, los planteamientos que hace en sus obras este autor están encaminados a fundamentar la necesidad de descubrir nuevas modalidades de aproximación, más plurales e interpretativas, al estudio de la representación humana de la cultura y su significado. Como nuevas formas de aproximación a la subjetividad surgieron corrientes como el postestructuralismo, neopositivismo, neomarxismo, deconstructivismo, entre otras, cambiando las formas de comunicar hallazgos de investigación –del artículo científico al ensayo-, así como las reglas de los métodos.

¿Para que sirven los estudios cualitativos?.
En primer término los estudios cualitativos constituyen una aproximación metodológica en la búsqueda del sentido de las acciones sociales (Cfr. Weber, P. Berger, T. Luckman, Goffman); parte del supuesto ontológico de que la realidad se construye socialmente y por lo tanto no es independiente de las personas.

Privilegian la interpretación de la subjetividad de los actores sociales y del resultado de la interacción social que se establece entre ellos.

Atiende primordialmente al significado que la realidad tiene para los actores sociales así como la forma en que estos significados se vinculan con sus actitudes y conductas.

De las anteriores premisas se puede deducir que:
a) el nivel de realidad que debe ser conocido se asocia a factores subjetivos internos a los individuos;
b) la dimensión subjetiva de los individuos abre un espacio de libertad donde lo más importante es su concepción de los fenómenos o situaciones estudios;
c) no se busca el establecimiento de leyes, se habla de contingencias;
d) el orden social es entendido como el resultado de la suma de negociaciones intersubjeticas;
e) se favorece la compresión más que la explicación causal de los fenómenos;
f) se requiere de estudios en un plano micro: El conocimiento de desarrollo en forma inductiva;
g) los conceptos deben ser flexibles para aprehender la multiplicidad de significados que los fenómenos pueden representar para los individuos;
h) los conceptos deben ser sensibilizadores, indican por donde mirar;
i) la recolección de la información no constituye una etapa diferente del proceso de análisis
j) se entrevista a informantes que pueden tener relevancia teórica;
k) se debe conocer el contexto sociocultural e histórico para poder interpretar la información. (Castro Roberto; 1996).

viernes, 7 de mayo de 2010

Felicidad ciudadana.


A propósito del Bicentenario de la Independencia Nacional, las ciudades, la ciudadanía y el Derecho, transcribo en siguiente texto:

La felicidad del pueblo y de cada uno de los ciudadanos consiste en el goce de la igualdad, seguridad, propiedad y libertad. La íntegra conservación de estos derechos es el objeto de la institución de los gobiernos y el único fin de las asociaciones políticas.

Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, sancionado en Apatzingán, Mx., el 22 de Octubre de 1814
Artículo 24

miércoles, 5 de mayo de 2010

Presentación de libro de Luis Porter



Para ver imágenes en tamaño normal, dar doble click sobre ellas.
Transmito la invitación que nos hace extensiva el cuerpo académico Diseño Arquitectónico e Ideación gráfica a la presentación del libro ENTRADA AL DISEÑO JUVENTUD Y UNIVERSIDAD de Luis Porter.
Auditorio de la FAUV -Xalapa.
VIERNES 7 DE MAYO, 11 horas.

jueves, 29 de abril de 2010

El mundo se hace urbano


Artículo proporcionado por el Mtro. Enrique Jiménez Oliva.
Original de:
SANDRO POZZI
Nueva York, 05/04/2010

El aumento de las ciudades pequeñas marca el declive de la población rural
El mundo rural se urbaniza. Y la mayor parte del crecimiento en las áreas urbanas se concentrará en los próximos años en pequeñas ciudades, tanto en número de habitantes como en extensión. Cuando este año termine, 1.200 millones de personas vivirán ya en ciudades de 100.000 habitantes, equivalente a una tercera parte de la población urbana mundial. Y hay 600 millones que lo hacen en centros urbanos de hasta medio millón.

El mayor cambio se producirá en Asia durante los próximos 40 años. La transformación en África no será hasta 2040 por la caída de la fertilidad

Es decir, prácticamente la mitad de la población urbana mundial (52%) vive en concentraciones con menos de medio millón de habitantes. Y la proyección que maneja Naciones Unidas es que en los próximos cinco años se les sumen 500 millones, hasta un total de 2.300 millones de habitantes. Un incremento que equivale a que las ciudades pequeñas absorberán un 45% del aumento que se registrará en la población urbana antes de 2015.

Hania Zlotnik, directora de la División de Población de la ONU, habla de la "transformación" que experimentan los pequeños centros rurales, como si estuvieran lanzados en una carrera por convertirse en ciudades. Y eso, señala, es uno de los factores que explica que la población mundial "será urbana" para finales 2010, cuando las ciudades acojan a unos 3.500 millones de seres humanos que vivirán en centros urbanos, es decir, el 50,5% de la población planetaria. Y en 2050 será el 69%.

Un crecimiento que, indica Zlotnik, se hace a costa de las zonas rurales. "Cuando el mundo se urbaniza la población rural para de crecer". Declive que en Europa empezó en los años cincuenta. Hoy, el continente cuenta con 199 millones de habitantes en el mundo rural, número que se reducirá a la mitad en 2050. Se esperan también caídas, aunque modestas, en Estados Unidos y Canadá, países que están ya altamente urbanizados. Y también en América Latina.

Pero, como señala Zlotnik, la gran novedad llega desde Asia, y especialmente de China. El declive de la población rural será importante en los próximos 40 años en la región: bajarán de 2.400 millones de habitantes este año hasta los 1.800 millones. El 42% de la población asiática vive ya en ciudades. En 40 años será el 65%. Aún estará por debajo del 85% de Occidente.

La transformación impresiona. En los años ochenta contaba con medio centenar de ciudades con más de medio millón de habitantes. Desde entonces, China se ha urbanizado con extraordinaria rapidez por el cambio económico. Hasta el punto de que ahora tiene 134 nuevas ciudades, a las que sumará otro centenar en 2025.

África es la excepción. De momento, porque la ONU anticipa que el descenso en el mundo rural llegará más tarde, en 2040. No será sólo por motivo de la urbanización, sino por una caída en el índice de fertilidad. Así se espera que los asentamientos urbanos pasen del 40% actual al 62%. Todo sumado, el equipo de Zlotnik proyecta que la población rural mundial empezará a caer en 2020, de 3.400 millones a 2.900 millones en 2050.

La ONU confirma así que el grueso de la transformación del mundo rural hacia el urbano llegará a través de las concentraciones más pequeñas y en los países menos desarrollados. Asia será para 2050 la región del planeta que concentrará a más población en ciudades, de 1.800 millones de habitantes en 2010 hasta 3.400 millones. Y África, que ocupa el cuarto lugar por detrás de Europa y América Latina, escalará al segundo puesto, con 1.200 millones.

A pesar de las disparidades, la tendencia es clara. El año pasado, 140 de los 230 países o regiones que integran el mundo ya contaban con más de la mitad de su población viviendo en zonas urbanas. En las próximas cuatro décadas, anticipa Zlotnik, se le sumarán 66. Es decir, sólo 24 serán rurales, y estarán en África, Asia y Oceanía. Y los países de Europa, América Latina y Norteamérica serán para entonces eminentemente urbanos.

Las grandes metrópolis también crecerán. En la actualidad hay 54 ciudades con más de cinco millones de habitantes. Las ciudades con más de 10 millones de habitantes pasarán de 21 a 29 en 2050, y en ellas vivirán el 10% de la población urbana.

Las "megaciudades en espera" pasarán de 33 a 46. Mientras que las urbes con población entre el millón y los cinco millones de habitantes serán 509 en cuatro décadas, 120 más, y en ellas vivirá el 22% de la población urbana.

viernes, 23 de abril de 2010

El futuro de las ciudades del siglo XXI.


Gabriela Carmona Ochoa.
Arquitecta por la Universidad Autónoma de Coahuila; Maestra en Diseño Arquitectónico por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Estudiante del Doctorado en Ciudad Territorio y Sustentabilidad de la Universidad de Guadalajara.

Introducción
La población urbana se ha ido incrementando drásticamente. Se considera que desde mayo del 2008, el 50% de la población mundial es urbana. Particularmente llama mi atención que en la República Mexicana existan estados como Nuevo León, donde el 94% de la población vive en ciudades.

Los avances tecnológicos y en especial en el área de medicina, han contribuido a que desde el año 1800 la población se haya incrementado considerablemente. Fernando Viviescas explica, respecto del aceleramiento del aumento demográfico, lo siguiente:
“hace dos mil años la población humana era de 250 millones; para el 1600 ya habíamos alcanzado la cifra de 500 millones de seres humanos; entre 1800 y 1850, mil millones, pero para el 1930 esta cifra se había duplicado, es decir que en treinta años crecimos otros mil millones y sólo pasaron catorce años más para alcanzar los cuatro mil millones de seres humanos, en el año 1974.”

En la época contemporánea, los cambios en las ciudades se manifiestan con mucha rapidez -los avances tecnológicos han contribuido considerablemente-, y aunque los ciudadanos somos los creadores de ello, en ocasiones sólamente figuramos como simples observadores de la transformación generada.

Observando la ciudad.
En nuestro país la participación ciudadana es casi nula. Estamos todos tan inmersos en nuestros propios asuntos, tratando de sobrevivir, todo va tan rápido, que no hay tiempo para criticar, objetar o, llanamente, participar, en cada una de las decisiones que se toman sobre nuestras ciudades. Decisiones que se toman por instituciones, por seres anónimos, que muchas veces se encuentran fuera de la realidad, por lo que como habitantes, sólo nos queda tratar de adaptarnos rápidamente a tales cambios.

Vemos o escuchamos en los medios -en ocasiones sin entender-, que las instituciones públicas están declarando o clasificando nuestras ciudades: tal ciudad es desde ahora la ciudad del conocimiento, esta otra será o es la ciudad turística principal, aquélla será la capital de la cultura, por mencionar algunos calificativos. Y así, por decreto, se convierten en algo que no eran, que las cualifica o especializa, sin percatarse quien emite la calificación de las necesidades sociales, ambientales, de infraestructura física y social que se requiere para cumplir con tal rol asignado.

El ciudadano común sólo ve aparecer nuevas edificaciones -arquitectura fugaz-, que en un corto tiempo cambia la imagen urbana; observa la construcción de grandes almacenes de cadenas trasnacionales apoderándose de enormes predios y que no dejan otra opción más que vivir al margen de ellos, para, al salir de la casa o despertar cada mañana , encontrarse con la vista magnífica de las enormes bodegas y áreas de servicio de estas tiendas, porque ellas se convierten en las protagonistas de la ciudad.

Tales inmuebles se apropian de las principales avenidas sin pedirnos permiso; arquitectura que es aprobada por asesores corporativos que no conocen el emplazamiento, la cultura, la gente, la ciudad. Personal que no toma en cuenta la funcionalidad, relación con el entorno o la estética, ya que su interés primordial es y será siempre lograr la identidad de marca.

Naomi Klein (2002) en su libro No Logo nos dice cómo el recrudecimiento de las economías neoliberales en los mercados, ha generado cambios que afectan a la conformación de la ciudad. Nos demuestra cómo las marcas comerciales se han apoderado del paisaje contemporáneo, introduciendo una dictadura de la imagen, comprensible a partir de la historia más reciente, donde el incremento del valor de lo no material de las empresas, es decir su logo, su imagen de marca y como corporaciones, sobre el valor de sus activos reales, es decir infraestructura, personal ó tecnología, se ha alejado notablemente, haciendo que los activos intangibles sean más valiosos que los tangibles.

El habitante urbano sólo se da cuenta que su ciudad es diferente; que está cambiando de tamaño para crecer y tal vez ha escuchado las palabra conurbación o metrópolis, definiciones que no sabe lo que significan, pero sí sabe lo que es vivir estas palabras. Sabe sobre conurbación cuando los recorridos son cada vez más largos, cuando los servicios no son suficientes, o en su caso, cuando es excluido de ciertas colonias y sólo puede observar sus azoteas y la caseta de vigilancia.

¿Qué pasará con el ciudadano cuando su mundo se conurbe con otro y otro y otro mundo? Cuando se formen las enormes megaciudades, ¿se dará cuenta que pertenece a ellas o sólo intentará sobrevivir en ellas?

¿Será mejor la estrategia de aislarnos en nuestro pequeño espacio urbano en el cual sabemos vivir? ¿Serán la futuras ciudades largas extensiones de entes aislados? ¿Se estará tomando en cuenta la creación de pequeños pero vivibles centros urbanos?, ó ¿Sólo estamos sustituyendo estos centros de socialización y creación de comunidades con centros comerciales?.

Ciudades de la posmodernidad
Será difícil en las nuevas ciudades del siglo XXI tener una identidad propia. Las ciudades antiguas o los centros históricos que generalmente representa los que somos y quienes somos, se quedarán como museos que tendremos el placer de visitar para por lo menos vivir, aunque sea sólo por unos momentos, el estilo de vida de nuestros antepasados, ese pasado donde se podía pasear por plazas, cuando se podía contemplar sin prisa la estética de la arquitectura o era posible sentir la cercanía del vecino. En donde no había fronteras, todo pasaba más despacio, no era fundamental tener un coche para cada miembro de la familia y el tiempo no era empleado en traslados, sino en la convivencia, en el vivir. Al respecto, Narváez (2001) en un análisis que realiza sobre el centro de la ciudad de Monterrey explica como ha decreciendo la ocupación habitacional:
“La densidad de ocupación habitacional ha cambiado notablemente a lo largo del tiempo…..mientras que en 1990 residían en el primer cuadro de la ciudad aproximadamente 50 habitantes por hectárea, en 1995 residían cerca de 35 habitantes por hectárea….”

También podemos observar un importante problema técnico dentro de las principales ciudades del país y es la ausencia de dialogo entre la población, los urbanistas y los gobiernos. Tanto el Dr. Ignacio Kunz como la Mtra. Lorena Zárate coinciden en la existencia de este enorme vacio, que se ve reflejado en la ciudad a través de la desigualdad de la sociedad. Es decir, la exclusión/segregación de los actores principales de esta realidad.

En las ciudades latinoamericanas los pobres son más pobres y los ricos son más ricos. Actualmente cerca de 1 200 de millones de personas viven con menos de un dólar diario, esto es, una sexta parte de la población mundial vive en la pobreza absoluta. La población lucha por diferentes medios para organizarse y poder combatir los problemas que enfrenta día a día, haciéndolo a través de organizaciones no gubernamentales, de cooperativas, de observatorios urbanos, de movimientos sociales, entre otros agentes, a fin de alcanzar el bienestar que busca al llegar a una ciudad.

El Estado, por su parte, crea diferentes programas para ayudar a combatir la pobreza, pero se ha comprobado que en la mayoría de los casos dichos programas acentúan la problemática en lugar de solucionarla. Los beneficiados por estos proyectos vuelven a ser de los ricos puesto que tienen mayor accesibilidad a ellos, ya sea por conocimiento, movilidad o aproximación al patrocinador. Las instituciones representadas por medio de los urbanistas y planeadores, sólo presentan soluciones soberbias, alejadas completamente de la realidad y planteamientos basados principalmente en el mercantilismo del territorio, sin conciencia y, muchas veces, con nula responsabilidad.

La paradoja de la comunicación en soledad.
El ciudadano trata de comprender cómo vivir dentro de esta complejidad cada vez mayor. Complejidad llena de materia, concreto, asfalto, cristal, acero, llena de gente: mujeres, hombres, niños, ancianos; llena de ambiente: árboles, parques, animales, agua, contaminación, basura y, además, llena de tecnología: coches, metro, celulares, televisión o internet. Sin darnos cuenta estamos inmersos en la era de las comunicaciones y una era de alta tecnología; estamos viviendo una época en la que estar comunicados es fundamental, es tan necesario que en ocasiones nos es imposible desconectarnos, ya sea del internet, la televisión o el celular.

Cada día que pasa el número de usuarios de telefonía celular o móvil es mayor. Observamos que en el año 2008, en estados como Baja California Sur, Distrito Federal o Querétaro, entre otros, se ha rebasado el número de usuarios por cada 100 habitantes, es decir que en ocasiones las personas tienen más de un celular activado a su nombre.

En un articulo publicado el 19 de agosto del 2009 en el editorial de El Economista sobre la telefonía celular en México, se declara que para junio de 2010 llegarán a 743 teléfonos móviles por cada 1,000 habitantes, y que de acuerdo con la información del Indicador de la Sociedad de la Información (ISI) elaborado por la consultora Everis en Latinoamérica, el total de teléfonos móviles en la región alcanzará a los 815 equipos por cada 1,000 personas.

“Este nivel, añade, es 12.4% superior al registrado en junio de 2008 y más del doble de los que se contaban en el mismo mes del año 2005. En los servicios de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC) los dominios de Internet en México crecieron 18% para ubicarse en siete por cada 1,000 habitantes. Añade, que durante el último trimestre en México hubo una expansión de la cantidad de computadoras con incremento de 13.9% y aunque inferior a la del resto de países llega a 200 aparatos por cada 1,000 personas.”

Virtualización.
Es evidente cómo el ser humano se ha ido virtualizando. El mundo virtual es más real de lo que pudiésemos imaginar; cada día son más las instituciones que ofrecen licenciaturas, maestrías y doctorados a distancia, centros de estudios en donde el docente ya no es tan necesario y ha sido sustituido por un software que interactúa con el estudiante de manera individual a través de su computadora. Niños que se desconectan por completo del mundo real y pueden pasar horas jugando o compitiendo en el otro mundo que le ofrecen los video juegos, la televisión o el internet. Jóvenes o adultos sumergidos en la red llevando una segunda vida en portales de mundos alternos como el que ofrece el sitio Second life (http//:www.secondlife.com) o tal vez, empresas que ofrecen sus servicios sin necesidad del contacto personal.

Todo se puede obtener en la red; bienes y servicios de todo tipo pueden ser comprados o vendidos en este nuevo mundo virtual. El ser humano cada día tiene menos necesidad de interactuar con otro ser humano. Incluso se puede observar cómo cada día más gente trabaja desde su hogar, sin necesidad de trasladarse a otro lugar para realizar sus tareas, puesto que sus servicios los puede prestar desde su computadora portátil y en la comodidad de su hogar.

Pierre Levy, Paul Virilio, Michel Serres, entre otros, se refieren al hecho de que lo virtual ha penetrado en la vida actual hasta constituir un nuevo espacio de existencia que se opondría no a lo real, sino a lo actual, creando un mundo en potencia que tendría una indiscutible influencia en el mundo material y que lo transformaría notoriamente, en cuanto el ser humano estuviera en existencia en dicho nivel de la realidad.

Paul Virilio supone que ello es el inicio de una implosión del espacio real, que en lo actual supondría una pérdida de significado de la realidad, una banalización de la realidad que se experimentaría como un deshacerse del cuidado de las cosas, con el desecho constante del medio ambiente, con edificios de una obsolescencia cada vez más corta.

Levy supone que “La virtualidad establece una nueva forma de relación entre el uso de las coordenadas de espacio y de tiempo; supera las barreras espaciotemporales y configura un entorno en el que la información y la comunicación se nos muestran accesibles desde perspectivas hasta ahora desconocidas al menos en cuanto a su volumen y posibilidades. La realidad virtual permite la generación de entornos de interacción que separen la necesidad de compartir el espacio-tiempo, facilitando en este caso nuevos contextos de intercambio y comunicación.”

El ciudadano de la gran metrópoli busca, en el mundo virtual que la tecnología le ofrece, lo mismo que busca al llegar a una ciudad: busca la identificación, la ayuda, la solidaridad de una comunidad.

Zygmunt Bauman (2003) describe ampliamente lo que significa la palabra comunidad: (…) Para empezar, la comunidad es un lugar “cálido”, un lugar acogedor y confortable (…) dentro, en comunidad, podemos relajarnos; nos sentimos seguros, no hay peligros…”

Las comunidades virtuales que se conocen hasta ahora las forman personas que tienen intereses, costumbres, pensamientos, gustos, problemas, enfermedades, y/o pasiones en común; individuos que logran identificarse con un grupo de personas de cualquier parte del mundo. El lugar de reunión es la red, espacio virtual que está disponible a toda hora, donde a comunicación es abierta y en ocasiones, sólo el idioma la limita. Incluso se han dado casos en que relaciones importantes entre personas se forman o se rompen mediante información que existe en la propia red.

David Birchall y Laurence Lyoons en uno de sus trabajos “Creating Tomorrow´s organization” (1995) describen a estas comunidades virtuales como una telaraña de relaciones; las imaginan como un conjunto de firmas, unidades especializadas o individuos coordinados ya sea por el mercado que se presenta en la red o por la pertenencia a una organización.

Mencionan también que en la red se pueden observar dos componentes fundamentales: la infraestructura tecnológica y el aspecto social. El primero permite la transferencia de información y el segundo, lo forma la gente y su manera de interactuar en ella.

Conclusión
La apropiación de la tecnología como nuevo modelo de vida, los modelos urbanos despreocupados por la identidad, la sustentabilidad y la estética del lugar y del entorno, han hecho que los ciudadanos adopten o inventen nuevas formas de vida, nuevas formas de utilización de estos lugares o espacios, tratando de adaptarse lo más pronto posible a los dramáticos cambios que las ciudades contemporáneas experimentan.

Es verdad, el mundo virtual es un mundo nuevo y fácil. Los espacios de interacción de las personas están cambiando: los espacios públicos como las plazas, el mercado, el cine, que eran los lugares habituales de reunión, están siendo sustituidos por espacios privados a los cuales podemos acceder a través del internet. Las casas habitación están cambiando, llenándose de tecnología: video juegos, computadoras o televisor. Los espacios públicos están cambiando, las ciudades, cambian ante este nuevo panorama de vida.

La arquitectura se estandariza; las viviendas se realizan por millares y sin personalidad. Se deja a un lado el diseño por la economía y la rapidez. Son comunes en la mayorías de las ciudades de mediana escala, la aparición de colonias o espacios residenciales cerrados, en donde la clase social privilegiada logra aislarse del exterior. No existe la necesidad de salir de esa área urbana pues se cuenta con todo lo necesario alrededor: colegios, centros comerciales, servicios, trabajo, campos de golf, clubes de deportes y esparcimiento, y se logra distinguir en el contexto geográfico y temporal que pretende tocar este trabajo, la aparición de una polarización cada vez más enfatizada de la población de las grandes ciudades.

¿Qué efectos tendrán la extensión de estas nuevas tecnologías y prácticas en las urbanizaciones futuras?¿Cuáles en el individuo y en la sociedad?


Imágenes:1,2 y 3, de libre circulación en la internet. De la 4 en adelante, autoría de estudiantes de la Facultad de Arquitectura Xalapa, Universidad Veracruzana.

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